¿Cómo puedo ayudarte?
Tu psicólogo en Las Rozas (Online)
Algo malo va a pasar
A veces es difícil poner nombre a lo que nos pasa. No siempre sabemos si es ansiedad, depresión o simplemente que la vida nos pesa.
Mira si te sientes reflejado en alguna de estas situaciones cotidianas. Si alguna resuena contigo, te digo cómo podemos trabajarlo juntos para lograr el cambio que necesitas.
Sientes un motor encendido dentro del pecho que no puedes apagar, como si algo malo estuviera a punto de pasar aunque no sepas qué es. Tu mente va a mil revoluciones, bombardeándote con "y si..." catastróficos que no puedes frenar. Notas un nudo en el estómago o una presión constante que te roba el aire. Estás agotado intentando controlar todo y ves peligros donde los demás ven calma. Sientes que te esfuerzas, pero nunca llegas a estar a salvo.
Todo me pesa demasiado
Al despertar te sientes muy pesado y estas cansado sólo por existir. Quizás pasas las horas mirando un punto fijo en la pared o mirando el móvil sin ver nada, sabiendo que deberías levantarte y hacer cosas, pero es como si tu cuerpo no obedeciese a tu mente. No es tristeza, es un vacío gris y pesado, como si llevaras un traje de plomo bajo la piel, y lo único que quieres realmente es volver a dormir para que el tiempo pase sin que tengas que estar presente.
Nunca hago lo suficiente
Te miras al espejo y solo eres capaz de encontrar defectos, sintiendo que todos los demás tienen la receta para ser felices y tú no. Una voz interna te repite constantemente que eres un fraude o que no mereces lo bueno que te pasa. Te agota vivir comparándote y salir perdiendo siempre. Te esfuerzas el doble para sentir que vales la mitad, buscando una aprobación externa que nunca consigue llenar el hueco que sientes por dentro.
Corro, corro pero no llego
Sientes que corres en una cinta que va cada vez más rápido y no tiene el botón de pausa. Tienes mil pestañas abiertas en el cerebro al mismo tiempo y temes que el sistema colapse en cualquier momento. Te levantas cansado aunque hayas dormido, irritable y con una presión en el pecho que te grita que "no llegas", mientras funcionas en piloto automático apagando fuegos y olvidándote de ti mismo para poder cumplir con todo.
O me callo o exploto
Sientes que volver a casa es entrar en un campo minado donde cualquier palabra puede detonar una discusión. O vives en un silencio denso y frío, compartiendo el mismo techo. Caminas de puntillas para no molestar o vives asfixiado por celos y reproches. Te duele ver a la persona que querías convertirse en un extraño, dudando si luchar por salvarlo o si ha llegado el momento de dejarlo.
Ya no merece la pena
Despertar es chocar cada mañana contra un mundo donde esa persona ya no está, y sientes un peso insoportable por su ausencia. Querrías seguir adelante, pero todo carece de sentido si no es persona no está aquí para compartirlo. Sientes tristeza, y un silencio que te envuelve. Llevas una pesada mochila llena de recuerdos que duelen, y lo único que deseas es volver a dormir para no seguir buscando a quien sabes que no vas a encontrar.
Hoy sigue siendo el pasado
Sientes que, aunque el tiempo pase, una parte de ti sigue atrapada en aquel momento doloroso. De repente una situación te transporta al miedo que sentiste, como si estuviera ocurriendo otra vez, aquí y ahora. Vives en estado de alerta permanente, o has desconectado de tus emociones para no sentir nada, pero la herida sigue abierta y te impide confiar y sentirte a salvo.
Sientes que el suelo se ha movido bajo tus pies y de repente has perdido el mapa de tu propia vida. Te enfrentas a una nueva etapa —una ruptura, un traslado, la llegada de un hijo...— y, lejos de la ilusión, sientes un vértigo paralizante y ganas de huir.
Te ves como un extraño frente a una montaña que parece demasiado alta para escalarla. Quisieras volver atrás a la seguridad de lo que ya conocías, pero ya ha cambiado.
He perdido los mandos
Cada mañana te dices que "hoy será la última vez", pero sientes una fuerza que acaba anulando tu voluntad. Buscas desesperadamente ese trofeo, ese juego, esa sustancia o esa pantalla para apagar el llenar un vacío, pero sabes que después vendrá la culpa. Te escondes de quienes te quieren, viviendo una doble vida. Sientes que has perdido los mandos de tu vida y estás atrapado en un bucle donde lo único que te calma es, precisamente lo que te está destruyendo.
La situación me da vértigo
No se trata de pedirte que "te animes" ni que veas el lado positivo cuando todo se ve gris.
Mi objetivo no es empujarte, sino acompañarte a tu propio ritmo. Empezaremos validando ese vacío que sientes, sin juicios, y buscaremos juntos pasos muy pequeños para romper esa parálisis. Trabajaré contigo para que, poco a poco, te quites ese traje de plomo y puedas volver a conectar con las cosas, recuperando la energía y el sentido de tu vida de forma gradual y segura.
No voy a intentar borrar lo que sientes ni a pedirte que "superes" esto de un día para otro. Eso no funciona.
Lo que haré será ir muy despacio contigo, dándote espacio para estar triste, pero ayudándote a dar pequeños pasos para que vuelvas a moverte. Mi objetivo no es que olvides a quien perdiste, sino enseñarte a integrar su recuerdo en tu vida sin que te hunda, para que poco a poco el dolor agudo deje paso al cariño y puedas volver a encontrar tu propio camino
No voy a forzarte a contar detalles dolorosos antes de que estés preparado, ni a hurgar en la herida sin cuidado.
Mi prioridad será crear primero un espacio de seguridad absoluta para ti. Trabajaremos juntos para procesar esos recuerdos de forma controlada, ayudando a tu cerebro a entender que el peligro ya pasó. Te guiaré para quitarle la carga emocional que te paraliza, para que esa experiencia se convierta en un recuerdo archivado en el pasado y dejes de sobrevivir a lo que ocurrió para empezar a vivir tu presente.
No voya decirte que "te relajes" y que no te preocupes, porque eso no funciona.
Trabajaremos juntos para entender por qué tu sistema de alarma interno se ha quedado encendido y te daré las herramientas para bajar el volumen de ese ruido mental. El objetivo es que aprendas a desactivar esa alerta constante para que recuperes el mando de tu cuerpo y de tus pensamientos, dejando de sobrevivir con miedo para empezar a vivir con calma.
Has intentado muchas veces decirte simplemente "tengo quererme más". Y es cierto, pero no sabes como hacerlo.
Mi trabajo será ayudarte a identificar y desafiar a ese juez interno que te castiga sin piedad. Vamos a rastrear de dónde vienen esas creencias que te limitan para desactivarlas una a una. Te enseñaré a cambiar ese diálogo interno cruel por uno más justo, para que dejes de ser tu peor enemigo y empieces a tratarte con la misma compasión y respeto que sueles ofrecer a los demás
Existen muchos trucos de gestión del tiempo para que "hagas más" en menos tiempo. Pero no van al origen del problema
Mi prioridad será ayudarte a frenar antes de que te rompas. Trabajaremos juntos para identificar qué cargas puedes soltar y aprenderás a poner límites firmes y a decir "no" sin sentir culpa. Te enseñaré a desconectar de verdad y a reorganizar tus prioridades, para que dejes de sobrevivir a tu propia vida y recuperes la calma y el control.
No todo "todo pasa por algo" y es normal tener miedo ante lo nuevo.
Mi trabajo será hacer de brújula mientras se asienta el polvo de este cambio. Te ayudaré a despedirte adecuadamente de lo que dejas atrás y a construir herramientas nuevas para manejar esta etapa. Juntos trazaremos un plan para que dejes de sentirte a la deriva y recuperes el timón, transformando esta crisis en una oportunidad para rediseñar tu vida a tu medida.
No voy a juzgarte ni a hablarte sobre la "fuerza de voluntad".
Mi objetivo será entender qué dolor estás intentando calmar o de qué realidad necesitas escapar. Trabajaremos juntos para identificar qué dispara esa necesidad imperiosa y construiremos herramientas nuevas para que puedas gestionar tu ansiedad o tu tristeza sin anestesiarlas. Te guiaré para que recuperes tu libertad paso a paso, para que dejes de depender de esa muleta y vuelvas a ser el dueño de tus decisiones.
No hay que buscar un juez para decidir quién tiene la razón ni a buscar culpables.
Mi trabajo será ayudaros a traducir los gritos o los silencios en lo que realmente necesitáis el uno del otro. Identificaremos esos patrones repetitivos que os hacen daño para desactivarlos y os enseñaré a comunicaros sin atacaros. Mi objetivo es guiaros para que podáis reconstruir el puente que os unía o, si decidís tomar caminos distintos, que podáis hacerlo desde la claridad y el respeto, sin destruir lo que fuisteis.
Más allá de las Etiquetas.
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